Residuos farmacéuticos: ¿Cómo actuar para cuidar el medio ambiente



La carencia de una normativa legal o la implementación de políticas públicas por parte de los Gobiernos, que tengan una incidencia en la conducta de las personas respecto a qué hacer con los residuos farmacéuticos luego de utilizarlos, es una realidad que hasta hoy no ha tomado lineamientos concretos ni menos una regulación correspondiente.
Este tema es un problema de salud pública a nivel mundial, ya que los desechos se convierten en contaminantes para el medio ambiente, donde también se ven afectados los humanos y los animales. 

Un artículo publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), revela que se han realizado investigaciones referentes a esta materia en países como: Brasil, Canadá, España, Francia, Inglaterra, Portugal y Uruguay que determinaron la presencia de los siguientes medicamentos en entradas y salidas de aguas servidas: carbamazepina, atenolol, sulfadiazina, paracetamol, eritromicina, ácido salicílico, diclofenaco, ibuprofeno, 17 β-estradiol, progesterona y levonorgestrel; concluyendo que no es posible su completa eliminación y se desconoce el nivel de toxicidad.

En marzo del año 2022 una noticia en el periódico “La Vanguardia” de España, dio a conocer que los ríos más importantes del mundo: Amazonas, Mississippi, Támesis, Nairobi, Níger y Mekong son los más contaminados en el mundo por concentraciones potencialmente dañinas de medicamentos, entre ellos: la metformina, la carbamazepina y la cafeína.

La contaminación farmacéutica es una realidad, desde los años 70 los científicos han venido analizando la presencia de fármacos como los antibióticos, antidepresivos, analgésicos, antiinflamatorios, anticonceptivos o betabloqueantes para la hipertensión en este tipo de ecosistemas y calculan que puede haber más de 700 principios activos circulando.



A lo anterior se suma el gran problema que existe en la industria alimentaria por la ingesta de antibióticos, ya que es un desafío global de la seguridad e inocuidad alimentaria que hoy en día impacta a los consumidores, productores y a toda la sociedad, tanto por sus efectos en la salud humana como en la sanidad animal y vegetal.  Es aquí, donde hablamos sobre el efecto que tiene el consumo de los antimicrobianos, para el tratamiento de enfermedades en humanos como en animales y vegetales.

 

El uso responsable de los antibióticos, a pesar de la gran resistencia que ya existe de algunas bacterias, repercute en el medio ambiente, ya que tanto humanos, como animales deben prolongar tratamientos y luego esos desechos biológicos o del mismo medicamento, terminan en desagües, o por ejemplo los típicos animales muertos como los salmones o pollos al descomponerse contamina diferentes ecosistemas.



 

A continuación, el Dr. Juan Carlos Hormazábal, jefe del Subdepartamento de Enfermedades Infecciosas del Instituto de Salud Pública de Chile, explicará la situación respecto a esta materia y cuáles son las recomendaciones.













Comentarios